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Trazando un futuro más saludable: transformando la respuesta a epidemias en América Latina y el Caribe

Cuando el mundo se vio sacudido por la pandemia de COVID-19, América Latina y el Caribe emergió como una de las regiones más gravemente afectadas. No se debió solo al virus; las brechas expuestas en los datos, las herramientas y la capacitación dificultaron enormemente la respuesta oportuna. Sin embargo, de esta crisis surgió una solución ambiciosa e inspiradora: Herramientas para la Respuesta, el Análisis y el Control de Epidemias en América Latina y el Caribe (TRACE-LAC, por sus siglas en inglés).

Lanzado en 2022, TRACE-LAC ha equipado a los profesionales de la salud pública con herramientas, capacitación y conocimientos mejorados para detectar y responder mejor a los brotes de enfermedades. Apoyado por el IDRC, el proyecto fue liderado por la Universidad de los Andes y la Pontificia Universidad Javeriana en Colombia, en colaboración con data.org y la comunidad Epiverse. Es más que solo software y ciencia; el verdadero éxito de TRACE-LAC radica en su enfoque centrado en las personas, su visión inclusiva de género y su dedicación a hacer que la ciencia de datos funcione para todos.

Herramientas locales, impacto global

El pilar del enfoque de TRACE-LAC fue claro desde el principio: desarrollar herramientas con los usuarios, para los usuarios. El proyecto comenzó con una idea simple pero contundente: involucrar desde el principio a quienes utilizarían estas herramientas. En lugar de importar soluciones universales, el equipo escuchó las necesidades de los profesionales sanitarios, investigadores y comunidades regionales. Este trabajo preliminar condujo a la cocreación de seis potentes paquetes de software de código abierto:

  • Sivirep ayuda a automatizar la producción de informes epidemiológicos sobre 75 enfermedades rastreadas por el sistema nacional de vigilancia de Colombia.
  • Vaccineff, desarrollado en colaboración con la Secretaría de Salud de Bogotá, la capital de Colombia, calcula la efectividad de las vacunas en condiciones reales, vital para la planificación ante pandemias.
  • Serofoi descubre “epidemias ocultas” mediante el análisis de datos serológicos históricos para estimar el número de personas infectadas.
  • ColOpenData armoniza el acceso a los conjuntos de datos oficiales demográficos y climáticos en Colombia.  Actualmente se está implementando en conjunto con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística.
  • epiCo, desarrollado en colaboración con la Secretaría de Salud del departamento del Tolima en Colombia, mejora la vigilancia epidemiológica del dengue.

En conjunto, estas herramientas fortalecen los sistemas nacionales de salud y ofrecen modelos adaptables a nivel mundial. Lo que hace especiales a estas herramientas no es solo su rigor técnico; están diseñadas para la usabilidad, la accesibilidad y la sostenibilidad, ofreciendo interfaces en español, guías paso a paso e incluso opciones sin código a través de plataformas web intuitivas tales como tracelac.uniandes.edu.co. A principios de 2025, varios de estos paquetes y sus procesos se están traduciendo y adaptando al contexto local de los países de África Occidental y Oriental.

Formando a una nueva generación de líderes en salud

El equipo también lanzó  Epi-Training Kit, un curso en línea gratuito en español enfocado en la enseñanza de la ciencia de datos para su uso en salud pública. Con más de 2200 inscripciones de 18 países y una tasa de finalización casi tres veces superior al promedio mundial de Cursos Online Masivos y Abiertos, el curso está ayudando a formar una generación de profesionales preparados para afrontar los brotes.

Además, TRACE-LAC impartió nueve talleres prácticos presenciales, incluyendo Epimodelac 2023, que reunió a 80 profesionales de 11 países durante una semana de formación inmersiva. Treinta de estos participantes se convirtieron en capacitadores, continuando la transmisión de conocimientos en sus instituciones de origen, desde ministerios de salud pública en Colombia y México hasta universidades de toda la región.

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Equipo de diseño y comunicación de TRACE-LAC
Equipo de diseño y comunicaciones de TRACE-LAC
Íconos de los diferentes paquetes de software creados por TRACE-LAC

Igualdad de género en cada etapa

En un campo a menudo dominado por voces masculinas de una clase social determinada, y con un espectro limitado de experiencias vividas, TRACE-LAC se destaca por hacer de la igualdad de género y la inclusión un pilar fundamental. Desde el inicio, un comité de género dedicado trabajó para garantizar que todos los materiales utilizaran un lenguaje inclusivo, reflejaran identidades diversas y evitaran estereotipos. En el Kit de Capacitación Epi, el 49% de los participantes se identificaron como mujeres y el 16% como no binarios o prefirieron no revelar su género.

Más allá de la representación, TRACE-LAC está abordando las desigualdades dentro de los propios datos de salud. En colaboración con organizaciones LGBTQ+, el equipo analizó la respuesta al brote de mpox de 2022-2023, revelando disparidades en cómo las diferentes comunidades se vieron afectadas y tratadas. Compartieron estos conocimientos en revistas arbitradas, lo que influyó en futuras respuestas a brotes.

De la innovación regional a la inspiración global

El modelo TRACE-LAC ya ha despertado interés internacional más allá de Latinoamérica, gracias a su inclusión en el consorcio Epiverse, junto con la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y la Unidad del Consejo de Investigación Médica de Gambia.

En la fase final del proyecto, los materiales del Kit de Capacitación Epi se están tranduciendo y adaptando a los contextos, culturas y requisitos técnicos locales para su uso en 10 países africanos, entre ellos Nigeria, Kenia, Ruanda y Senegal. Esta colaboración Sur-Sur, poco común en el ámbito de la salud global, es un ejemplo contundente de intercambio de conocimientos basado en el respeto mutuo.

Ideas que perduran

La urgencia del trabajo de TRACE-LAC se hizo evidente en el 2024, cuando América Latina experimentó su peor brote de dengue registrado. Los fenómenos climáticos extremos (aumento de las temperaturas, inundaciones y cambios en las precipitaciones) expandieron los hábitats de los mosquitos a nuevos territorios, provocando graves impactos en la salud.

La situación demostró cómo el impacto más duradero de TRACE-LAC podría ser, en realidad, cultural: al combinar la excelencia técnica con las aportaciones de la comunidad, el proyecto ha contribuido a transformar la forma en que gobiernos e investigadores colaboran, generando confianza, capacidad y una visión compartida para una salud pública receptiva y basada en la evidencia.

Desde una perspectiva de diplomacia científica, TRACE-LAC sirvió como plataforma para superar las barreras institucionales, fomentar el entendimiento mutuo y mantener la colaboración a través de las divisiones políticas y estructurales. Los desarrolladores de software se capacitaron para pensar como epidemiólogos. Los trabajadores de salud pública aprendieron a gestionar código y datos. Los estudiantes se convirtieron en profesores. Y quienes trabajan en oficinas públicas, a menudo con recursos insuficientes y sobrecargados, se convirtieron en colaboradores activos en el diseño y la configuración de soluciones digitales.

Esta cultura de colaboración y las relaciones intersectoriales que ha fomentado también podrían ser un componente resiliente de la iniciativa. En contextos donde la continuidad de las políticas puede ser incierta, TRACE-LAC demuestra cómo la diplomacia científica puede ayudar a salvaguardar la innovación en salud pública, afianzando su influencia en la propiedad compartida, el aprendizaje recíproco y redes duraderas de confianza.

¿Y ahora qué? 

Al finalizar el proyecto TRACE-LAC, su legado ya es evidente: herramientas más inteligentes, profesionales mejor preparados y un enfoque más inclusivo para la respuesta a epidemias. Pero su mayor logro podría ser la sensación de posibilidad que ha inspirado: que con el apoyo adecuado, las comunidades de América Latina y el Caribe pueden tomar las riendas de su futuro en materia de salud.

Más de 500 profesionales han recibido capacitación. Seis herramientas innovadoras están en uso público. Docenas de publicaciones, podcasts, blogs y materiales de capacitación están ahora disponibles en acceso abierto. Y lo más importante, una red de investigadores, científicos de datos y profesionales de la salud está mejor preparada para responder a las epidemias, a nivel local, regional y global.

Cuando se trata de proteger vidas, cada línea de código, cada sesión de capacitación y cada voz incluida en la conversación marcan la diferencia. En un mundo donde la próxima crisis sanitaria nunca está lejos, TRACE-LAC ofrece un ejemplo de lo que es posible cuando la ciencia, la inclusión y la colaboración se unen, no solo para responder, sino para liderar.

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