¿La pandemia de COVID-19 afectó de manera diferente a los hombres que a las mujeres en el sector laboral informal? ¿Las mujeres experimentan el trauma de una manera única? ¿Las políticas actuales de protección social garantizan por igual los medios de vida de hombres y mujeres? ¿De qué manera las leyes laborales actuales afectan de manera diferente la salud de mujeres y hombres?
Responder a este tipo de preguntas es clave para generar evidencia que sirva de base para los planes destinados a lograr y mantener una sociedad equitativa. Sin embargo, la investigación no suele estar diseñada para responder a estas preguntas con miras a comprender de manera efectiva las discrepancias de género.
Por eso es esencial un enfoque específico conocido como investigación transformadora de género (GTR, por sus siglas en inglés).
En esencia, la GTR identifica y aborda las desigualdades de género cuestionando, desafiando y reformulando activamente las normas sistémicas y patriarcales que las perpetúan. La iniciativa Mujeres RISE, con el apoyo del IDRC, los nstitutos Canadienses de Investigación en Salud y el Consejo de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades, ha comenzado a encabezar un enfoque que se alinea con los llamados globales para un desarrollo inclusivo y sostenible, reconociendo el potencial transformador de la investigación con perspectiva de género para permitir una recuperación equitativa de las crisis relacionadas con la salud, tales como la pandemia de COVID-19.
GTR surgió del creciente reconocimiento de que los métodos de investigación convencionales pueden perpetuar los desequilibrios de poder y las desigualdades estructurales en la sociedad. Mientras que las investigaciones anteriores sensibles al género o inclusivas en materia de género se centraban en identificar las disparidades y dar cabida a las diferencias, GTR va más allá al tratar de desafiar estas desigualdades sistémicas.
A nivel mundial, la demanda de igualdad e inclusión de género en la investigación cobró fuerza poco después del inicio de la pandemia de COVID-19, que puso de relieve las flagrantes disparidades de género en los sectores de la salud, la economía y la sociedad. Estas disparidades impulsaron la urgencia de una investigación que no solo documente las desigualdades, sino que ofrezca soluciones transformadoras para garantizar la recuperación inclusiva y la resiliencia.
A través de este enfoque matizado, la iniciativa Mujeres RISE se alineó con la Hoja de ruta de investigación de las Naciones Unidas para la recuperación de COVID-19. Ese documento subraya cómo los cambios económicos recientes afectan desproporcionadamente a las mujeres y destaca la necesidad de que las estrategias de recuperación estén más orientadas a la acción, sean inclusivas y transformadoras en materia de género.
Investigación transformadora de género en acción
Los 23 proyectos de Mujeres RISE están enmarcados desde una perspectiva de GTR, aplicando principios clave del enfoque a cada aspecto de la investigación, de principio a fin. Los principios clave de GTR incluyen:
- Investigación participativa: involucrar a las partes interesadas como participantes activas en el proceso de investigación es crucial, en particular para las mujeres marginadas en las comunidades afectadas. Garantiza que las experiencias y los testimonios de las personas más afectadas por las desigualdades den forma a los resultados y las recomendaciones para cada proyecto.
- Interseccionalidad: reconociendo que las desigualdades de género se cruzan con otras formas de opresión, tales como la raza, la etnia, el estatus socioeconómico y las discapacidades, los enfoques de GTR están profundamente arraigados en una comprensión matizada de identidades y desigualdades superpuestas.
- Rendición de cuentas: GTR enfatiza la rendición de cuentas de todas las partes interesadas involucradas. Se alienta a los equipos de proyecto y a los investigadores a compartir los hallazgos de manera transparente y trabajar en colaboración para impulsar el cambio.
- Datos inclusivos y soluciones basadas en evidencia: GTR prioriza la recopilación de datos granulares y desagregados que reflejen las realidades vividas por las mujeres y los grupos marginados. Estos datos forman la base para intervenciones prácticas y basadas en evidencia.
- Desarrollo sostenible: los resultados de la investigación están orientados a los desafíos inmediatos y diseñados para facilitar el cambio sistémico a largo plazo, asegurando la sostenibilidad de las prácticas equitativas en materia de género en todos los sectores.
En Sri Lanka, por ejemplo, el proyecto Mujeres RISE tuvo como objetivo mejorar las respuestas a la pandemia para reducir los efectos adversos para la salud de las trabajadoras del sector exportador. Se utilizó la investigación participativa no solo para identificar las diferencias en los impactos sobre la salud de hombres y mujeres, sino también para compartir los resultados con los principales tomadores de decisiones con el fin de fundamentar decisiones equitativas en torno a los planes de respuesta y socorro. La investigación concluyó que había un efecto desproporcionado en las trabajadoras de la industria de la confección de prendas de vestir. Las trabajadoras se enfrentaban a impactos negativos como la pérdida de ingresos, el desempleo, la escasez de alimentos y la falta de acceso a la atención sanitaria.
Según Asanka Wijesinghe, investigadora principal del proyecto, los formuladores de políticas y los principales tomadores de decisiones dudan en reconocer la necesidad de respuestas a la pandemia específicas para cada género o de ajustar las respuestas genéricas para abordar las necesidades únicas de las trabajadoras.